La  aventura comienza camino al concierto. Inmediatamente a la salida del metro auditorio nos recibe un revendor: “boletos para rrem güero, bien varas, ‘ira güero ‘ira“, que en el argot rockeril/defeño en cualquier concierto masivo eso se interpretaria como “Aqui es el concierto caballeros, bienvenidos“. Contrario al peso, los souvenirs estan a la alza, sobre todo los de mal gusto, que van desde las tazas viceladas, los posters de cartón, las calcomanias mal impresas, las camisas bordadas con chaquira o con logotipos tornasolados hasta los ya clásicos caballitos de tequila que  nunca faltan, ni siquiera en presentaciones como las de Carmina Burana.
Y finalmente ahi estamos, aun más ansiosos, esperando y esperando. Comienza la acción: Salen los R.E.M, o mejor dicho, los RREM (como diria el colega revendedor).
Sin perjudicar, sin ambicionar, sin hacer daño y solo siendo uno mismo, o al menos es lo que nos recuerda Living well is the best revenge; por lo que buscar un rencor donde siempre habra un egoismo irremediable resulta absurdo. Mas tarde se escucha Drive. Y comienzo a atrapar algunos versos como mariposas en el aire…

Nobody tells you where to go, baby,
nobody tells you what to do, baby.

… y un TICK-TOCK de reloj marca la hora de un capítulo reciente. Imitation of life rememora la debilidad por pretender algo que nunca fue…

You want the greatest thing,
trying to look like you dont try,
that’s who you are, that’s what you could.

… hacer propia esa influencia que no pertece, imitar lo ajeno, lo que no corresponde, que al principio tendra un sabor jactantemente dulce, que despues, el sabor resultara amargo. Pero llega una dosis llamada Electrolite, para aliviar lo que no existio, lo que nunca hubo…

You are the star tonight,
your sun electric, outta sight,
your light eclipsed the moon tonight.
Electrolite, You’re outta sight.
Your eyes are burning holes through me,
I’m not scared.
I’m outta here.

… versos que afortunadamente no fueron entregados, versos que siguen siendo aun mios y no pretendo entregar estupidamente. Y entonces, Everybody hurts nos dice que todo el mundo puede llegar a lastimar,  incluso de quien menos lo esperamos; cuando has dado demasiado a lo que alguna vez fue tu vida,  y cinicamente no es valorado…

When the day is long and the night, the night is yours alone,
sometimes everything is wrong. Now it’s time to sing along.
When you think you’ve had too much of this life, well hang on.
Everybody hurts. Don’t throw your hand

… y sigo capturando versos. Let me in es pedir volver, pedir entrar, pero ¿por que pedir la entrada a un lugar donde no somos bienvenidos?  mejor seguir. Prefir alcanzar un lugar mejor, aun mas lejano, inalcanzable, casi imposible, y por eso mas fascinante. Man on the moon invita a ese lugar, y nos aleja de un vano recuerdo.
Estar lejos, lejos y mas lejos, halla, donde pocos logran llegar. Ahi esta el lugar que debemos alcanzar. Y  entonces, llega el final. El irreversible final, siempre llega y nunca falta. Y por eso lo cantamos y lo bailamos alegremente…

It’s the end of the world as we know it,
and I feel fine

… por que el final no lo aborrecemos, al contrario, lo celebramos.  Por que en el final de cada uno de nosotros, no hay lugar a la duda, mucho menos a la inseguridad. Por que el final no es inestable, es tajante, como una prueba: se acredita o no. Por que al final, nos percatamos de que valio la pena llegar ahi.  Y por eso gozamos el final, al alegre final…

… es el fin del mundo,
y me siento bien.